-Sobre poblaciones ocultas es muy difícil hacer estadísticas. En teoría, se sabe que hay una persona transexual cada 3.500.
-¿Es una realidad emergente?
-Cada vez se habla más y se va normalizando. La gente dice 'eso de lo que hablan en la televisión me está pasando a mí'.
-Muchos solicitan apoyo psicológico. ¿Qué dilemas se les plantean?
-Aquí viene mucha gente -entre 12 y 16 casos al año- diciendo 'por favor, que acabe mi sufrimiento porque llevo soportando este tema toda mi vida'. Hay gente que las pasa canutas.
-¿Sufren más que gays y lesbianas?
-La transexualidad causa mucho más sufrimiento a nivel personal porque es más incomprendida. Sienten que cuando lo digan se va a desencadenar una tempestad de problemas, y se desencadena. Sobre todo, feminizar un cuerpo masculino es muy complicado. La sociedad les exige que no se les note, que sean mujeres, y eso es muy difícil.
-¿Cuánto cuesta la operación?
-Unos 18.000 euros. En Osakidetza ya hay un protocolo para que se deriven a Andalucía y Madrid, donde se realizan a través de la Seguridad Social. Es importante decir que tienen que ir al médico de cabecera para que les deriven a estos recursos.











