
El ensayo se llevará a cabo en la unidad de investigación clínica nutricional que puso en marcha esta entidad en 2006, en colaboración con el hospital Txagorritxu y la Universidad del País Vasco (UPV). Desde entonces, un equipo dirigido por la doctora Eider Larrarte ha realizado varias investigaciones relacionadas con el uso de alimentos y complementos para adelgazar, que también han requerido la colaboración de personas de la calle.
En este caso, los voluntarios -deberán acudir al hospital en tres ocasiones para valorar la evolución de los parámetros estudiados- tendrán que tomar una fibra alimentaria disuelta en agua dos veces al día. «Por lo demás. podrán seguir con su dieta habitual», explicó la científica a EL CORREO.
Los investigadores confían en que el consumo de este producto contribuya a reducir «significativamente» la tasa de colesterol en todos ellos. Los interesados en colaborar deben ser mayores de edad, pero sin superar los 65 años. Serán, además, seleccionados mediante su historial clínico y después de someterse a una analítica.
Principal causa de muerte
Si los resultados son los esperados, los científicos publicarán sus conclusiones en una revista especializada. En estos momentos, ultiman un artículo sobre los beneficios de la molécula té verde para perder peso, sustancia que ya analizaron en 2006.
Si como esperan, los investigadores alaveses certifican la validez de esta fibra natural para reducir el colesterol, el éxito de su estudio está garantizado. Y es que las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte en los países desarrollados. En la Unión Europea, se estima que uno de cada tres fallecimientos -cerca de 2 millones al año- están relacionados con estas patologías. Estos datos estadísticos podrían evitarse con buenos hábitos alimentarios y un modo de vida no sedentario. Estas dos medidas contribuyen a reducir las tasas de colesterol, uno de los principales factores de riesgo de padecer infartos o anginas de pecho.
En España, el 50% de la población presenta niveles en sangre de esta grasa superiores a los 200 miligramos por decilitro, la cota máxima a partir de la cual los riesgos se disparan. Este pésimo dato ha llevado a muchos nutricionistas a investigar complementos alimenticios para reducir las hipercolesterolemias moderadas, sin tener que recurrir a un tratamiento médico.





