Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |

null

Estás en: El Correo Digital > Local
ÁLAVA
Vitoria tiene la mitad de sus plazas sucias o mal conservadas
Las peores se encuentran en Zaramaga, El Anglo y Lakua Los vecinos aplauden el buen estado de las del centro, con la excepción de Fueros y Los Guardias
04.05.08 -

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
Vitoria tiene la mitad de sus plazas sucias o mal conservadas
JUAN DE AYALA. El columpio central está lleno de pintadas.
Vitoria tiene un problema de celos. Los que ha suscitado la plaza de la Virgen Blanca en el resto de la ciudad. Su recién pulida 'sala de estar' contrasta más que nunca con otros espacios, afeados por pintadas, suciedad y más de un banco roto. Lo dicen sus vecinos y EL CORREO ha querido comprobarlo en una visita por 22 glorietas. Doce de ellas necesitan una puesta a punto.

En las zonas periféricas las críticas se disparan porque los desperfectos se hacen más notorios. Basta con acercarse hasta Zaramaga. En la plaza de Llodio los peatones reclaman la sustitución del «viejo» kiosco, que está en desuso y tiene el techo roto y las barandillas oxidadas.

«Lleva más de 20 años igual y los baños de abajo están cerrados y muy sucios», lamenta Asunción Reyes, que aprovecha para apuntar la necesidad de renovar «algunos de los bancos, agrietados y con muchas pintadas».

Los graffitis y los mensajes no son exclusivos de ese lugar. También 'decoran' de forma prolija parte del mobiliario urbano de la plaza del Tres de Marzo. Farolas, papeleras, paredes y hasta algunas de las casillas del flamante juego de ajedrez gigante del suelo han sucumbido a esta moda callejera. En la parte reformada en mayo del año pasado hay una farola abollada. La bolera ubicada en uno de los laterales tiene el pavimento levantado y la madera rota. Además, en las traseras de la iglesia de San Francisco de Asís se acumulan botellas vacías, cristales rotos, envoltorios de comida y bolsas. «Da un aspecto penoso», critica José Ortiz.

En la plaza Simón Bolívar, ubicada en la confluencia de la calle Santiago y la Avenida de Judimendi, el problema más acuciante es el «creciente» número de baldosas rotas. «Con el mercado de los jueves y los sábados pasan un montón de furgonetas y se están estropeando», apunta Manuel Calvo. Y agrega que los bancos de los laterales de la plaza «están hechos una porquería».

Mejor aspecto presentan dos de los puntos neurálgicos de Sansomendi, la plaza de Paula Montal y la de los 'pisos rojos', bautizada así por los vecinos. Ambas han sido renovadas en los últimos dos años y los peatones muestran una satisfacción generalizada. Lo único que echan en falta «son más papeleras», sugiere Isabel García.

El recorrido por el extremo norte de Vitoria continúa por Lakuabizkarra. Los habituales de la plaza de Zumaia -una versión moderna de la céntrica plaza de España- quieren bancos. Javier Ortiz de Mendibil pone voz a esta solicitud generalizada en la zona: «No hay ninguno y tienes que sentarte en las terrazas de los bares. Tampoco vendría mal una fuente».

La seguridad de los más pequeños centra las críticas en la plaza Ignacio Aldecoa. «El suelo de la zona de juegos, aunque es de goma, está levantado y los críos se caen un montón. También haría falta colocar más barras en los columpios porque hay huecos grandes y es peligroso para los de poca edad», repasa Ana Mayoral.

Sin salir de Lakua, la plaza de Euskaltzaindia no se salva de algunos toques de atención. Tiene varias papeleras destrozadas y su estanque presenta residuos en su interior. Pero para fuentes en mal estado, la de la plaza de la Constitución, en El Pilar. «El agua está verde, asquerosa, ni se ve el fondo y encima se desborda y encharca el suelo», remarca Natalia Díez.

Fueros, sin vida

En el centro los desperfectos son, en general, menos evidentes. Pero los hay. La plaza del Hospital, conocida como de Los Guardias, es «la peor de Vitoria con diferencia», sentencia Ramón Sáenz mientras pasea a su perro. Los ocho bancos están deteriorados, el suelo ennegrecido y la desconchada fuente, de la que caen dos tímidos chorros, presenta filtraciones. «Y mira, sólo hay una papelera. Esto está abandonado», añade indignado.

La plaza de Los Fueros tampoco pasa el examen. El foso vallado en el que se exhibe la escultura de Chillida está salpicado de charcos y el suelo acumula vegetación, papeles y bolsas. Un lugar que, precisamente, aparece en las guías turísticas. «Ya podían hacer aquí lo mismo que en la Virgen Blanca, pero con un aparcamiento debajo. En esta plaza no hay vida, sólo se usa en los conciertos de las fiestas», critica Julia Torres.

En Juan de Ayala, el recinto limitado por las calles Samaniego y Landázuri, las pintadas cubren el columpio con forma de dragón y varios bancos. Los casetones de acceso al parking están deteriorados y la fuente principal tiene diversas manchas de humedad en sus paredes exteriores.

Pero no todo son defectos. Los vecinos aplauden el estado de plazas como la de La Provincia, Amárica, el Machete o San Antón. Y sostienen que la primera de ellas tiene unos jardines «preciosos» que ya no pueden contemplar en la Virgen Blanca.

i.cueto@diario-elcorreo.com
Opina

* campos obligatorios
Listado de comentarios
Vocento
SarenetRSS