
No cabe duda que el resultado de la primera edición, en la que los conductores tuvieron que enfrentarse a la lluvia constante en algunas partes del recorrido, fue bueno. Prueba de ello es que en mayo de 2007 el llamamiento sedujo a 13 propietarios de Mustangs, y en esta oportunidad el número de inscripciones ha superado la veintena.
Ya en parado, en ocasiones al trote y en otras galopando, se han visto modelos para todos los gustos, adecuados sin duda a las preferencias de sus propietarios. Modelos de los años 60 han compartido protagonismo con máquinas salidas de la factoría en los primeros años del siglo XXI, y todos han llamado la atención. Descapotables o no, de vivos rojos o amarillos, o simplemente blancos han sido los encargados de atraer la atención.
Las cámaras de los móviles han servido para inmortalizar el paso de los Mustang y guardar la instantánea como recuerdo. Uno bonito le quedará a Andrea García, que a sus 7 años se acercó hasta Bardauri con su familia para disfrutar. Le echó el ojo «a uno negro, que parece un poco viejo. Todos son bonitos, pero ese es el que más me ha gustado».
Sin duda, como la pequeña intuía, el coche que le llamó la atención tenía algunos años pues se trataba de un modelo de 1971. Llegó a Bardauri en la última jornada de la Cabalgada pues su propietario, Belarmino Sánchez, acaba de «ser operado y me he estado recuperando hasta hoy».
Él, a sus 66 años era uno de los conductores más veteranos y, sin duda entusiastas. Tanto que sin ser preguntado apuntó que «esta marca nació, como tal, en mayo de 1.964, concretamente el 17 de mayo».
Así pues los Mustang están casi de cumpleaños y para celebrarlo, qué mejor que un encuentro como el desarrollado estos días en los alrededores de Miranda. Belarmino Sánchez estuvo acompañado por Nati, su mujer, y vino desde Madrid para participar de esto que «no sólo es una afición, sino también una pasión».
Desde bien cerca
Entre los apasionados por los Mustang también había vitorianos, uno de ellos Kepa Triguero que tiene un modelo del 68. Es, uno más de los coches que tiene porque «para los desplazamientos diarios no se puede circular con él», requiere muchos cuidados.
Hay que prestar atención a su mecánica y mantenerlo siempre a punto aunque se tenga parado en un garaje. Es trabajoso, pero aun así «como es un capricho, no cuesta demasiado. Esta es una afición muy bonita».
El concepto de vehículo antiguo es «algo muy especial», y a sus propietarios les gusta poder «disfrutar de él entre amigos». La Cabalgada que ha transcurrido por los alrededores de Miranda ha resultado todo un éxito, y es muy probable que quienes se han dado cita en ella, vuelvan a reencontrarse el próximo 22 de junio.
Para esa fecha el Araba Clasic Club tiene previsto un encuentro de coches clásicos de distintas marcas, que tendrá como lugares de referencia para los aficionados Arasur y el Buesa Arena. Así lo apuntó Kepa Triguero que anunció que «habrá vehículos incluso de los años 30».





