
LOS DATOS
Se trata en su mayoría de coches, motos y furgonetas en mal estado de conservación. Por lo general son vehículos que han sido retirados por la grúa, tras una cometer infracción de tráfico, por razones de seguridad o simplemente por haber sido abandonados en la vía pública.
Éste último caso se produce, sin embargo, cada vez con menos frecuencia. A principios de esta década, la Policía recogía de las calles de Vitoria más de medio millar de coches en desuso cada año.
En 2007, el número de vehículos literalmente abandonados en plena vía pública se redujo a tan sólo 178 ¿La razón? «Una mayor conciencia ciudadana», en palabras del portavoz de la Guardia Urbana, Kepa Solla.
El sistema de sanciones, eso sí, también juega un importante papel disuasorio. De hecho, los dueños de los automóviles que llevan largo tiempo estacionados en un mismo lugar pueden tener que afrontar multas de hasta 600 euros. «Los tienen aparcados en la calle sin ningún seguro, lo que supone una infracción de la normativa legal en vigor», explica el agente.
Descontaminación
Pero para muchos propietarios es más cómodo abandonar el vehículo en la calle que proceder al trámite oficial para darlo de baja. Desde 2003, este papeleo requiere, además, abonar una tasa por su descontaminación en un taller autorizado.
Los automóviles que la Guardia Urbana envía a la chatarra pasan por lo menos cuatro meses en el depósito municipal. Y es que el proceso para retirarlos definitivamente es complejo. «Enviamos dos notificaciones a sus dueños. La primera se tramita a la semana de llegar el coche a Agirrelanda, y la otra, dos meses después», explica el portavoz policial. Por último, si los propietarios siguen sin dar señales de vida, se publica un anuncio en el boletín oficial del territorio.
Una vez concluidos estos trámites, si el dueño sigue sin dar respuesta, la Policía Municipal da orden al Centro Autorizado de Tratamiento de Vehículos fuera de uso (CATV). Personal de este servicio pasa a recoger los coches del depósito municipal y proceda a su descontaminación. Éste es el paso previo al desguace final.





