
LOS DATOS
Pero hay excepciones. En plena era del consumismo y de crisis religiosa, cincuenta familias alavesas han decidido esquivar el derroche y dar una dimensión netamente cristiana a esta celebración. Festejarán de manera conjunta que sus hijos van a recibir el sacramento de la Eucaristía en cuatro iglesias de Vitoria -Gure Aita Kristau, en la calle Ramón y Cajal; La Esperanza, en Los Herrán; y San Vicente de Arriaga y de Todos los Santos, en el barrio de Lakua- y en la parroquia de Arcaya.
Lo hacen así por coherencia con su forma de pensar. «La Primera Comunión constituye un acontecimiento en la vida familiar y la mejor manera de celebrarlo es huyendo de los fastos que, por lo general, envuelven esta celebración religiosa», coinciden varios de ellos.
La idea ha partido de las cinco parroquias «de forma espontánea», explica el delegado de Catequesis de la Diócesis, Jesús María Pérez de Eulate. Y es que desde hace tres años, Gure Aita Kristau ofrece esta posibilidad a las familias. Este curso se han sumado las otras cuatro y en el deseo de Pérez de Eulate está que este mismo planteamiento se vaya extendiendo por otras comunidades parroquiales. ¿El motivo? «Porque la iniciativa es el resultado de un proceso en el que los padres se han implicado para enseñar a sus hijos a vivir como creyentes», resalta.
Además, los catequistas coinciden en señalar la importancia que para los niños tiene disfrutar de la fiesta con sus compañeros en esta actividad. «Tiene mucho sentido que las familias lo celebren juntas porque los niños con quien quieren estar ese día es con los otros chavales de la catequesis», comenta Pérez de Eulate.
La misa «muy participativa» organizada para que los niños de Arcaya reciban la Primera Comunión tendrá lugar en su parroquia el 15 de junio. Después, todos se irán a Estíbaliz para disfrutar juntos de un fiesta. «Seremos unos 200», detalla Carlos Méndez, catequista del pueblo junto a su mujer, Beatriz Cordero. «Estaremos los niños, sus familias y todo el grupo de la catequesis». La comida la servirá una empresa de 'catering' y cada familia realizará una aportación especial para que la fiesta sea un éxito. No habrá regalos. Se dejan para otro día.
Fin de semana
Los chavales de La Esperanza y de Gure Aita Kristau pasarán la jornada completa en el cerro que acoge el santuario de la patrona de Álava. Allí tendrá lugar primero la celebración religiosa y, después, la lúdica. Nekane Echevarria es catequista en La Esperanza y madre de un chaval que, el próximo 17 de mayo recibirá el sacramento.
«En nuestro caso, la celebración conjunta es el resultado de un proceso de convivencia de un grupo de familias. Hemos hecho excursiones de fin de semana, hemos trabajo juntos temas como la educación en valores o la evangelización de los niños. Hemos dado mucha importancia a la catequesis de los padres, así que el resultado final es que lo celebramos todos juntos».
La catequesis familiar es también la 'culpable' de que un grupo de feligreses de las parroquias de Todos los Santos y San Vicente de Arriaga, en el barrio de Lakua, hayan organizado todo un fin de semana para compartir que sus hijos van a recibir por primera vez la Comunión. Para ello, han elegido la villa amurallada de Labraza, en plena Rioja Alavesa, donde se reunirán en la casa cural del pueblo. Después de disfrutar de un sábado de convivencia en la casa cural, el domingo celebrarán el gran día de los niños. Para Jesús María Pérez de Eulate, este tipo de iniciativas son muy importantes porque «el niño aprende a vivir como creyente dentro en el seno de la familia y dentro de la comunidad cristiana con el grupo de catequesis».
m.j.carrero@diario-elcorreo.com





