
Con la defensa mermada formó pareja de centrales con Tarantino, un lateral izquierdo, y estuvo auxiliado en las bandas por dos laterales derechos. No había más. Y el Alavés sufrió mucho en labores defensivas, pero no fue un problema de la zaga, sino de una labor de equipo mal ejecutada. Pinilla y Tarantino, de hecho, fueron de lo más salvable del conjunto vitoriano.
El defensa del filial no se complicó, se mostró contundente y bien colocado. Entre él y Tarantino se repartieron el marcaje de Yordi, que aprovechó su experiencia para sacarle su primera amarilla en el fútbol profesional por un presunto codazo que el asistente vio desde la lejanía. El 'Pichichi' de Segunda División sólo marcó en el descuento, con el equipo albiazul descompuesto, pero antes estuvo más o menos bien vigilado. Todo el sufrimiento de los centrales fue heredado de otras zonas del campo, donde el Alavés repartió huecos por doquier.








