
POLI EJIDO 1 - EIBAR 0
El equipo entrenado por Javier Mandiola fue superado en el marcador por un colista que buscó más la victoria -la necesitaba en su lucha por la permanencia- y que la acabó consiguiendo con un gol del ex-azulgrana Mario Bermejo. Curiosamente, el único tanto llegó al final del partido, cuando los azulgranas, que hasta entonces se habían limitado a defenderse, se fueron arriba para intentar lograr el triunfo.
Lo único que se llevaron los eibarreses de su segundo desplazamiento consecutivo -una semana antes fueron goleados por el Hércules- fue una derrota que les obliga a espabilar, ya que sólo aventajan en cinco puntos a los equipos en puestos de descenso. Así, deben ganar el sábado a Las Palmas en Ipurúa para asegurarse la tranquilidad.
Mandiola sólo hizo un cambio respecto a la semana pasada, ya que Zurutuza jugó y no lo hizo Gurrutxaga, quien se quedó en el banquillo. Además, el técnico cambió de sistema de juego y en lugar de emplear una zaga con tres defensas centrales, alineó sólo dos, Urzelai y Biel Medina, con Txiki (derecha) y Manel (izquierda) de laterales.
El Eibar comenzó mejor que una semana antes en Alicante, donde fue goleado por el Hércules. Mandiola había dicho que en uno de los dos desplazamientos consecutivos había que sumar algo positivo, puntos o juego, a ser posible lo primero, ya que su equipo sumaba 46 puntos y hay que llegar a 50 para lograr su objetivo.
El Poli Ejido fue de menos a más en la primera parte. Demostró una gran motivación, porque necesitaba los tres puntos en juego para seguir teniendo opciones de permanencia.
El conjunto almeriense entrenado por Fernando Castro Santos creó tres ocasiones seguidas y en la más clara, Kike disparó y paró Cuéllar. Además, Mario Bermejo se fue de la defensa, aunque su pase de la muerte no fue aprovechado.
Poste del Poli Ejido
En la ocasión más clara de la primera parte, Kike se metió por la banda derecha, recortó a Manel, entró en el área y disparó, golpeando el balón en el poste.
Los aficionados locales reclamaron al árbitro un penalti por presunto derribo de Txiki a Moreno. Sin embargo, el colegiado no señaló nada, por lo que se llegó al descanso con 0-0.
En la reanudación Txiki se fue lesionado -entre semana le molestó un golpe sufrido en un partido anterior- y fue sustituido por Markel Robles, quien despejó un balón peligroso nada más saltar al césped. Tras la marcha de Txiki, fue Carmelo quien jugó de lateral derecho para cubrir la ausencia del navarro, con lo que Markel Robles jugó de pivote junto a Lombraña.
Los locales no acertaban a marcar, lo que permitió mantenerse vivo a un Eibar que comenzó a pisar el área contraria.
Joseba del Olmo, que no pudo entrenar con normalidad la semana pasada, sustituyó a Goiria, con lo que Yagüe, que empezó como extremo izquierdo acabó jugando de delantero. Minutos después de saltar al césped, Joseba del Olmo centró a Yagüe, que disparó alto cuando se cantaba el gol.
El partido ganó en emoción e interés en los últimos minutos, ya que el Poli Ejido arriesgó más porque el empate le servía de poco. Y ello lo aprovechó el Eibar para contragolpear. Así, Codina disparó alto poco antes de ser sustituido por Nacho Insa.
Quien acertó fue el ex-azulgrana Mario Bermejo, que aprovechó un rechace tras golpear en el larguero un balón cabeceado por Moreno a centro de Cerra, en una jugada en la que se benefició de un inoportuno resbalón de Manel.
El Eibar reaccionó bien tras el 1-0 e intentó evitar la derrota. De esta forma, Markel remató pero un defensa evitó el gol. Y poco después el lekeitiarra no pudo rematar.
También pudo aumentar su renta el Polideportivo Ejido, pero lo evitó Cuéllar, que paró un tiro de Pedro Vega en un uno contra uno'.
El Eibar luchó hasta el final y en el descuento hubo una falta a favor suyo al borde del área, que lanzó Nacho Insa y el balón se fue por encima del larguero, con lo que se consumó la derrota eibarresa.





