
DOS MENÚS
En La Rioja ya hay varias cadenas de restauración que han apostado fuerte por este tipo de servicios y que son capaces de montar un banquete o un ágape en los rincones más recónditos de nuestra comunidad.
Para todos los gustos
'Seral' es una empresa que lleva trabajando en La Rioja desde 1991. Su cocina central, en el colegio de los Padres Salvatorianos de Logroño, ha dado servicios a multitud de eventos en la región. Además, desde este curso escolar, la nueva cocina adquirida en el Colegio de los Hermanos Maristas surte a todos los colegios públicos de la Comunidad y a la mayor parte de los centros concertados. Lo que al principio comenzó como una manera práctica de atender comedores escolares, residencias de ancianos y comedores de empresas, se ha convertido en una labor especializada para esta firma, que puede responder a la celebración de cualquier establecimiento.
Emilio Simón, responsable de la empresa, explica que «son los clientes los que nos solicitan información para desarrollar un servicio en un evento determinado, desde un bautizo a una boda, pasando por cualquier tipo de lunch. Piden presupuesto de lo que quieren hacer, les enviamos diversos menús que ya tenemos determinados y les orientamos en lo que creen oportuno».
El siguiente paso para realizar la celebración es conocer el lugar donde se va a desarrollar. Estas empresas se pueden encargar de todo, desde convertir un frontón en una sala de banquetes, hasta realizar el servicio en una ermita en el monte. Cada catering es único y existen notables diferencias entre un bautizo y una recepción oficial.
El atrezzo es otro de los pilares fundamentales en los que se basa este tipo de servicios. Desde mesas, sillas, mantelerías, vajillas, cristalería o cubertería hasta cortinas, adornos florales y alfombras. Sin excluir el servicio de carpas para las inclemencias del tiempo.
También está la vistosidad del acontecimiento. «Realizamos», comenta Emilio Simón, «desde buffet, cafés y lunchs hasta los típicos menús de bodas o recepciones oficiales». Por supuesto, el catering tiene sus ventajas. La principal es que no hay que desplazarse para celebrar un acontecimiento social. Además, el servicio ofrece la posibilidad de no interrumpir el acontecimiento, puesto que, como el lugar es particular, todo se deja listo para que acabe cuando el cliente desea. No hay prisas por salir del lugar del banquete, puesto que le están llevando el restaurante a su casa.
Las bodegas
En Fuenmayor, la familia Bezares lleva más de veinte años dedicándose a la cocina. Desde 2005, el restaurante Plaza 6 tiene un servicio de catering dedicado principalmente a atender a las bodegas de la zona que, cada vez más, acogen comidas entre barricas y depósitos de vino. Su centro neurálgico se sitúa en el comedor de Bodegas Lagunilla, de Cenicero, donde diariamente dan de comer a los trabajadores de la empresa. Alberto Bezares, el cocinero del Plaza, apunta que «las bodegas están muy bien preparadas hoy en día y se hacen unos servicios de calidad. La gente que invita en estos lugares busca quedar bien con un menú tradicional». También en este caso hay variedad de servicios, ya sea comida de empresa, boda, bautizo o comunión.





