Celebración en Santa Cruz por la victoria que respalda un estatuto de autonomía. /REUTERS
La alta abstención lo convierte en «inaplicable», según el Gobierno
El Gobierno boliviano ha asegurado que el estatuto de autonomía aprobado en referéndum en la provincia de Santa Cruz, es "inaplicable" porque la posible alta abstención en la consulta demostraría que carece de consenso.
El ministro de Gobierno, Gustavo Rada, ha afirmado que la abstención en el referendo habría superado el 40%, en una supuesta muestra de la falta de consenso sobre la autonomía en el distrito que es la capital económica del empobrecido país.
Según sondeos rápidos, el estatuto cruceño fue aprobado con el 86% de los sufragios, contra un 14% de rechazos. "Nosotros creemos que (el ausentismo) va a estar por encima del 40%", ha explicado Rada al canal de televisión ATB.
"Santa Cruz ha quedado dividida: un 50% que se abstuvo, votó en contra, nulo o blanco; y el 50% que votó por el 'sí'", ha agregóado el ministro de Gobierno.
El presidente boliviano denuncia el fracaso de la consulta pero convoca a los gobernadores a dialogar sobre una "verdadera" autonomía
La alta abstención en el referendo hace al estatuto "inaplicable" ya que, según el Gobierno, demostraría que carece de consenso
Los enfrentamientos violentos en enclaves oficialistas de la región ensombrecieron una jornada que dejó un saldo de más de 35 heridos
La región de Santa Cruz ha proclamado hoy su estatuto de autonomía tras someterlo a un referendo que el presidente Evo Morales ha calificado de "fracaso", aunque ha convocado a dialogar "desde mañana" sobre una "verdadera autonomía".
El 'sí' al estatuto autonómico ha ganado en Santa Cruz por más de un 80%, según ha afirmado el prefecto (gobernador) Rubén Costas en coincidencia con varios sondeos elaborados por medios de comunicación, si bien la administración electoral del departamento no ha avanzado aún resultado alguno.
Los enfrentamientos violentos en enclaves oficialistas de la región como San Julián, Montero o Yapacaní ensombrecieron una jornada que dejó un saldo de más de 35 heridos de diversa consideración. A pesar de los incidentes, miles de cruceños salieron a las calles de la capital al final del día para celebrar su estatuto.
El mensaje de Evo Morales
Casi al mismo tiempo, el presidente Morales dirigió un mensaje a la nación para denunciar que la consulta autonomista "ha fracasado", citando sondeos que reflejan un rechazo al estatuto cercano al 50%.
"No se puede engañar al pueblo diciendo que hay un ganador con más del 80%", sostuvo el mandatario, que no obstante convocó a los gobernadores a dialogar "desde mañana" sobre una "verdadera" autonomía.
"Que nuestro llamado sea escuchado por los prefectos (gobernadores regionales) para garantizar autonomía para los pueblos, no para los grupos", exhortó el presidente. Insistió en calificar el estatuto cruceño de "divisionista" y enfatizó que esta consulta "ha dividido al departamento y ha enfrentado a las familias".
Por contra, el prefecto Rubén Costas proclamó que la aprobación del estatuto cruceño marca el camino "hacia una nueva república" que hará de Bolivia "el estado más descentralizado de América Latina". Tras insistir en que la autonomía departamental garantiza la unidad del país, abogó por llegar a un "gran acuerdo nacional" que armonice las normas del Estado y fortalezca las instituciones de la República.
La región más próspera de Bolivia
Durante la jornada electoral cruceña, se celebraron en el resto del país varias manifestaciones multitudinarias, como en El Alto y Cochabamba, para rechazar el referendo autonomista.
Santa Cruz, considerada la región más próspera de Bolivia, lidera un movimiento de autonomía que secundan otras regiones opositoras como Beni, Pando y Tarija, que tienen previsto celebrar también consultas en el mes de junio para aprobar sus estatutos.
Otras dos regiones, Cochabamba y Chuquisaca, también apoyan el proceso autonómico aunque no han fijado la fecha de sus referendos.
Bolivia vive sumida en una profunda crisis política que enfrenta a estas regiones con la refundación constitucional que impulsa el Gobierno de Morales, cuyo proyecto de Carta Magna aún debe ser ratificado mediante referendo.