Por ninguna parte aparecen las prioridades que entre todos deberían asumirse: los pactos de Estado. Ya debería estar señalado en qué materias y entre quiénes deben firmarse tales pactos de cara al pueblo soberano y la opinión pública. Los 44 millones de españoles tenemos derecho a saber qué piensan hacer los líderes de los partidos en estos asuntos trascendentales: unidad territorial, lengua común, plan hidrológico, lucha antiterrorista, educación, justicia, derecho a la vida, política exterior, vigencia de la Constitución... Tales cuestiones no son para ocultamientos, improvisaciones o sorpresas de hechos consumados, sino para debatirlas ante la opinión pública y pactarlas por el bien común. Esto, a mi pobre parecer, es democracia y lo demás, otra cosa que me callo.







