
Ante la más que probable inviabilidad de ese pacto, que debería quedar sellado en los 53 días que restan hasta el pleno en el que Ibarretxe pedirá el visto bueno parlamentario a su consulta, en el discurso jeltzale gana terreno el mensaje que hace semana y media lanzó por vez primera Iñigo Urkullu en Madrid, al afirmar que la falta de acuerdo convertirá las elecciones autonómicas en «un choque de locomotoras» que enfrentará a nacionalistas y socialistas.
El presidente del Bizkai buru batzar, Andoni Ortuzar, dio ayer un paso más allá al presentar a su partido como favorito para esa batalla. Pese a la preocupación que en el PNV causó la pérdida de 120.000 votos en las elecciones generales, el burukide negó que su partido afronte este escenario en una situación de debilidad. Muy al contrario, dijo, «que no se engañe nadie: tenemos ganas y fuerza suficiente para echar el pulso que nos quieren echar, y para ganarlo también». El dirigente vizcaíno hizo esta declaración inmediatamente después de advertir que su partido «sólo va a dar pasos adelante en la construcción nacional, no va a dar ni un paso atrás».
Sus palabras sonaron en un corto acto celebrado en la plaza del Ayuntamiento de Markina con motivo de la reapertura del batzoki de la localidad. Sin apenas público -le rodearon medio centenar de personas, incluidos periodistas y cargos institucionales- el presidente del BBB había expuesto previamente el diagnóstico que el PNV hace de la estrategia socialista. «Da la impresión -dijo- que Zapatero tiene ya tomada la decisión de no dar ni una oportunidad a este país para la paz y la normalización política» y que busca culpar de esta situación a los nacionalistas.
En consecuencia, Ortuzar se mostró convencido de que el presidente del Gobierno, que hasta ahora «no ha encontrado un solo hueco en su agenda para reunirse con un representante institucional de un país como Euskadi», querrá recibir al lehendakari en una fecha lo más cercana posible al pleno sobre la consulta del 27 de junio. En todo caso, aseguró que Zapatero no engañará al PNV «con una operación de maquillaje», accediendo a mantener un único encuentro «para hacer el paripé». Minutos después, puntualizó, a preguntas de los periodistas, que el lehendakari o el PNV no dejarán de asistir a ninguna cita en La Moncloa.
Entendimiento abertzale
Al comienzo de su intervención, el líder jeltzale de Vizcaya criticó tanto los últimos atentados de ETA como el encarcelamiento de la alcaldesa de Mondragón, «en medio de un espectáculo mediático y judicial».Ortuzar advirtió que estas «garzonadas» permiten a la izquierda abertzale presentarse como «víctimas» y de paso, arremeter contra el PNV «aunque no venga a cuento».
Tras recordar que hace unos días Tasio Erkizia instó a la militancia jeltzale a rebelarse contra sus dirigentes, sentenció que «son ellos los que tienen que rebelarse contra ETA. El día que tengan el coraje de decirle a ETA que esto se ha acabado, el PNV estará abierto al entendimiento y la colaboración entre todos los abertzales», ofreció.







