
El marinero pasaitarra, que ha trabajado 22 años en la mar, pidió que se ponga medios para impedir los ataques piratas. «De cualquier manera, los secuestradores nos advirtieron de que ellos no tienen límite de aguas. Si necesitan salir cuatrocientas millas, lo hacen. Tienen barcos nodrizas desde los que sueltan su lanchas».
Candamil señaló que «ojalá ningún compañero más pase por esto, porque es muy duro». No es la primera vez que el pasaitarra ha visto de cerca a los piratas del Índico. «En 2005, en el 'Playa de Aritzatzu'







