
-«Ni en Madrid ni aquí conseguiremos que te quedes embarazada. Es muy difícil lograrlo con la endometriosis que tienes. Si ellos no han podido, yo tampoco voy a hacerlo mejor», le dijo.
La endometriosis es uno de los problemas de salud más frecuentes en las mujeres en edad fértil y que más complicaciones de todo tipo genera. Es una enfermedad benigna, pero con capacidad de generar mucho sufrimiento, tanto físico como psicológico. Causa dolor, en ocasiones muy profundo, dificulta el embarazo hasta la infertilidad y llega a entorpecer las relaciones sexuales tanto que muchas mujeres se ven incapacitadas para el sexo. A menudo pasa desapercibida, porque se oculta entre los dolores propios de la regla, pero la padecen una de cada diez jóvenes. El ginecólogo Gorka Barrenetxea, director de la clínica Quirón Bilbao, hablará hoy sobre el alcance de esta patología «tan extendida y desconocida» en el foro Encuentros con la Salud de EL CORREO.
Repercusión social
El endometrio es la mucosa que recubre el útero, el tejido sobre el que se deposita el óvulo fecundado y que, en caso de no producirse un embarazo, se expulsa cada mes con la regla. Parte de ese tejido, sin embargo, no se echa con la menstruación, sino que es reabsorbido por el organismo de manera natural. «Si hiciéramos una prueba que se llama laparoscopia a cualquier mujer cuando tiene la regla, veríamos tejido endometrial depositado en otras partes. Normalmente no pasa nada».
Pero, a veces, sí. Por causas que se desconocen, ese mecanismo, no siempre funciona como debiera. La mucosa anida en otras partes del abdomen. En los ovarios, el intestino, la vejiga, incluso en el recto. Crece y duele. La endometriosis afecta a un 10% de las mujeres y a casi la mitad le genera dolores tan fuertes que se dejan sentir en todos los ámbitos de la vida. En las relaciones afectivas, sociales, el trabajo. «Provoca la pérdida de muchas horas laborales -dice el ginecólogo de Quirón- y, a menudo, es la causa de que no se renueven contratos, de 'mobbing'...».
No están muy claras las causas de esta afección. Algunas teorías apuntan a un fallo en el sistema inmunitario. Otros autores la relacionan con la existencia de factores genéticos, de la aparición espontánea de la dolencia...
No se sabe. «Pese a las muchas teorías que existen, lo que creemos es que estas mujeres tienen un tejido endometrial especial, que las hace diferentes al resto. Hay algo en ellas -relata Barrenetxea- que favorece su anidación y desencadena el dolor. El día que se descubra, podremos tratar la enfermedad con fármacos que actúen en el mismo origen del problema».
Demasiado tarde
Los actuales tratamientos, incapaces de corregir el desorden, buscan la mejora de la calidad de vida de las afectadas, que no siempre es posible. La solución en teoría más eficaz pasa por intervenir a la paciente y cortar el tejido causante del dolor, mediante laparoscopia, que es una técnica de diagnóstico y quirúrgica mínimamente invasiva. La medida no es eficaz al 100%. En 4 de cada 10 casos, el tejido endometrial vuelve a aparecer y se hace necesaria una segunda e incluso una tercera cirugía.
La primera opción suele consistir en tratar a las pacientes con anovulatorios, pastillas anticonceptivas, que anulan la regla y, por tanto, evitan complicaciones. Lo importante, en cualquier caso, es detectar la enfermedad a tiempo. Según Barrenetxea, su posible confusión con los problemas propios de la regla hace que el diagnóstico se retrase de cinco a diez años.
La paciente de Eibar acabó extirpándose los ovarios. Ahora es feliz. Tiene un niño que nació mediante donación de ovocitos, y logró algo incluso más importante: ganó la batalla al dolor.
participe
Si desea que Encuentros con la Salud aborde algún tema de su interés, contacte con nosotros . Un equipo científico-técnico valora todas las propuestas recibidas.
encuentrosconlasalud@diario-elcorreo.es








