El grupo, fundado por el fallecido ex presidente del Athletic de Bilbao Javier Uria, atraviesa dificultades de tesorería desde hace algunas semanas, como consecuencia de la evolución de sus negocios en el sector de la promoción inmobiliaria. En la actualidad tiene en marcha -en distintos grados de maduración- proyectos en el País Vasco, Andalucía, Castilla y León, Madrid, Galicia y Asturias. En esta última región gestiona un ambicioso plan de construcción de más de 500 viviendas en la urbanización conocida como La Manjoya.
Las conversaciones entre los responsables de Urazca y los bancos y cajas comenzaron la pasada semana, después de que las dificultades de tesorería de la empresa fuesen más que evidentes. El grupo no pudo hacer frente a algunos pagos comprometidos con sus proveedores y les pidió un 'margen de confianza' para renegociar con las 16 entidades financieras que han apoyado hasta ahora a la empresa.
Reunión «definitiva»
El resultado de esta negociación se conocerá a lo largo de esta semana, después de que ayer se celebrase una reunión que diversas fuentes calificaron como «definitiva». El grupo ha trasladado a los bancos que cuenta con una sólida cartera de pedidos en construcción, por encima de los 300 millones de euros, sobre los que sustentar la recuperación de la sociedad en los próximos años. Urazca participa en algunos de los proyectos de obra civil más emblemáticos del País Vasco, como son la 'Supersur' -la circunvalación del área metropolitana de Bilbao- y el trazado ferroviario de la 'Y vasca'. También ejecuta obras públicas en Cantabria y en Madrid.
Aunque se desconoce de forma oficial el detalle de los activos que Urazca pondría en venta para reforzar su equilibrio patrimonial, algunas fuentes apuntan a su división de servicios -que cuenta con explotaciones de aparcamientos públicos-, así como a su participación en Nortúnel, una empresa especializada en la perforación de túneles con maquinaria muy sofisticada.






