
La edil socialista compareció ante los partidos a petición de EA, cuyo único concejal, Antxon Belakortu, aseguró que la remozada plaza incumple hasta siete puntos de la Ley de Accesibilidad. Gutiérrez no pudo evitar que la oposición le reprochara la «poca seguridad» del recinto. El encendido debate sirvió para que la responsable de Vía Pública defendiera el «exhaustivo seguimiento» realizado en un proyecto «que es un ejemplo de lo que hay que hacer, pese a que era muy complicado». Tras ello, enumeró los «remates» que se llevarán a cabo en los próximos días.
El primero será la señalización de los polémicos peldaños, que, según subrayó, «no son escalones, sino terrazas para que los bares coloquen veladores sin que haya desnivel». En segundo lugar, los bancos incorporarán unos reposabrazos, «que ya están pedidos».
«Es peligroso»
El pavimento especial para invidentes situado frente a los pasos de cebra «se colocará en los dos lados de las aceras, y no sólo en uno», citó la edil. Al mismo tiempo, el Ayuntamiento intentará «diferenciar» el bordillo que separa la plaza central de la carretera y cambiará la rejilla de la fuente vertical, «que tiene mucho hueco entre los barrotes».
Las explicaciones no convencieron a la oposición. Para Javier Maroto, del PP, la obra «no sólo no es ningún modelo, sino que es de-sordenada, peligrosa y acumula retraso». Malentxo Arruabarrena, del PNV, denunció que los escalones de la Virgen Blanca se han convertido «en una trampa». A modo de ejemplo, citó que un parte médico firmado tras la caída de otra persona el domingo revelaba que «ya era el séptimo caso» tratado ese día en el hospital Santiago. José Navas, de EB, exigió señalizar «ya» los peldaños, mientras que Belakortu, de EA, replicó a Gutiérrez que «eso no son terrazas. Lo que tiene que hacer es cumplir la Ley de Accesibilidad y punto», zanjó.
La responsable de Vía Pública criticó a la oposición «porque sólo sabe quejarse de esta obra».
i.cueto@diario-elcorreo.com





