
Gracias a este acuerdo, una parte de los conductores vitorianos verá mitigada la subida de tarifas que sí aplicará, en cambio, la nueva gestora a partir de la tercera hora de estacionamiento. Superado el límite de los 120 minutos gratuitos, los clientes de los grandes almacenes tendrán que abonar entre un 60% y un 90% más por el tícket que ahora.
El primer minuto de estancia subirá apenas un 10%, pero los restantes duplicarán su coste. Así pues, cuanto más tiempo transcurra, mayor será el precio y la diferencia con las tarifas que aplicaba El Corte Inglés. La primera hora de pago valdrá 1,70 euros, un 63% más que ahora; la segunda, 2,9 euros -un 78% por encima- y así de forma progresiva.
Desde el 2 de junio
Asegurada la gratuidad de las dos primeras horas de estacionamiento, la nueva adjudicataria -que se impuso en el concurso municipal para explotar el garaje durante dos años- confirmó también ayer que el cambio de manos de la gestión se hará efectivo el 2 de junio. Es decir, un mes y medio después de la fecha anunciada por el Ayuntamiento. Esa misma semana, Setex Aparki iniciará las mejoras que tiene previsto llevar a cabo para que el parking de Santa Bárbara abandone su aspecto lúgubre y se convierta en «uno de los más singulares de España».
La diseñadora italiana Teresa Sapey -que ya diseñó el garaje del hotel Puerta América de Madrid- ha previsto repintar las paredes y techos e incluir dibujos con listas de compra. Además, Setex invertirá 401.939 euros, el doble de lo exigido, en otras mejoras que incluyen la instalación de un sistema de luces en el techo que indicará las plazas libres.
En este sentido, fuentes de la empresa gestora garantizaron ayer a este periódico que estos trabajos de acondicionamiento del parking «afectarán lo menos posible» al uso diario del subterráneo que, en ningún caso, cerrará sus puertas.
Esta nueva etapa dejará atrás un modelo de gestión que comenzó de la mano de Galerías Preciados, que obtuvo la concesión del parking de 662 plazas en 1976 por un periodo de 30 años. En 1996, tras su quiebra, cedió las instalaciones a El Corte Inglés, que agotó la concesión el 14 de octubre de 2006. El Ayuntamiento prorrogó este contrato hasta la convocatoria del nuevo concurso de explotación, que se adjudicó dos años después.





