
LAS CLAVES
Cerca de 70 profesionales -de los 197 que tienen licencia en la ciudad- se acercaron ayer al pabellón de la asociación en la Venta de la Estrella para asistir a una demostración de cómo funciona el sistema. Allí recibieron también una oferta de la empresa Prosevi para colocar un equipo básico -con una videograbadora y dos microcámaras- por 1.400 euros, gastos de instalación incluidos.
«Nuestra previsión es que a medio plazo, en un año, y aunque sea de forma escalonada, se animen entre un 15% ó 20% de los taxistas», explicó el director comercial de la firma, José Román Huerga. Con las cifras del sector en la mano, ello supondría entre 30 ó 40 en Vitoria. «Pienso que quizá seamos más, hasta cerca de 50», avanza el presidente de la asociación.
Los profesionales que den el paso podrán contar con ayudas municipales, aunque su cuantía está aún sin concretar. «El Ayuntamiento tiene habilitada desde el pasado año una partida de 60.000 euros para ayudarnos a reforzar la seguridad, ya sea con cámaras o con mamparas de separación», recordó José Antonio García. «Esperamos reunirnos con los responsables municipales en breve para analizar cómo se repartirá ese fondo», dice. «La instalación de los equipos sólo tarda dos o tres semanas», detalló un técnico.
Mientras tanto, Satur Alonso explicó a los asistentes que confía en que pronto podrán comprobar también un sistema de mamparas individuales, limitado al asiento del conductor, y muy fácil de colocar, que puede ser otra opción. «Al final ambas fórmulas pueden ser complementarias si queremos ir bien seguros», aseguró.





