
Entre las condiciones fijadas por el departamento de Medio Ambiente para otorgar el visto bueno definitivo se encuentra la instalación por parte de la compañía de un electrofiltro que posibilite la reducción de las emisiones de micropartículas a la atmósfera procedentes de los gases húmedos de los secaderos. Inama ha remitido al Ejecutivo autónomo su disposición a colocar el equipo exigido en un plazo máximo de un año, aproximadamente.
Sin embargo, el nuevo aparato, con los actuales motores de gasóleo, no permitiría rebajar los niveles de azufre que salen al aire. «Para ello sería necesario emplear gas como combustible», aseguraron fuentes consultadas por EL CORREO. Por ello, la empresa propone mantener las cotas anteriores de emisión de azufre hasta que puede emplear el gas en sus instalaciones. La decisión final del Gobierno vasco se conocerá en breve.
Por otra parte, el pleno del Patronato de la Reserva de la Biosfera de Urdaibai abordará esta tarde la modificación puntual de las normas subsidiarias de Muxika para la creación de un nuevo sector de uso industrial que posibilite la ampliación de la maderera. El área sujeta a cambio abarca una superficie de 107.289 metros cuadrados, que se unirían a los 61.845 ocupados en la actualidad. El área se encuentra delimitada por el barrio de Kurtzero, el núcleo rural de Besangiz, y la carretera Bi-635. La propuesta llegará al pleno con el informe desfavorable de los técnicos del órgano rector de la reserva, aunque eso no signifique, obligatoriamente, que se vaya a rechazar.
Informe técnico







