En una reunión extraordinaria convocada a raíz del desfalco, el Patronato convocó ayer por la tarde tanto a sus representantes institucionales como a los de las 34 empresas protectoras de la pinacoteca. Dos semanas después de que el propio Vidarte les advirtiera por carta de «los lamentables hechos» detectados en las dos sociedades instrumentales, el director general les informó de nuevo sobre el alcance de las irregularidades. En una nota de prensa enviada al término de la sesión, que duró casi dos horas, los participantes en el cónclave reiteraron que los desvíos económicos, por valor de medio millón de euros, «son fruto de una actuación individual que, en modo alguno, debe empañar la labor desarrollada durante diez años por el Guggenheim». En este sentido, insistieron en la importancia capital del museo, «uno de los proyectos que ha alcanzado mayor éxito en este país, reconocido» en todos los ámbitos.
El patronato también destacó el papel de Vidarte en la adopción de «un conjunto de medidas que impidan que hechos como éstos vuelvan a producirse», por lo que reiteró que su dedicación «no se cuestiona en ningún momento». Asimismo, explicó que las cuentas anuales de la fundación han estado sometidas a auditoría externa desde el principio de su actividad.






Lo último:








