
La elección del brasileño como mejor base supone el reconocimiento público del mundo del baloncesto español a la temporada de su explosión, que le ha servido hasta para ganarse un puesto en la selección carioca. A toda velocidad, Huertas, que llegó cedido a Bilbao desde el DKV Joventut, ha impulsado al iurbentia en sólo un curso desde la clase media de la ACB hasta el pelotón delantero. Es decir, del décimo puesto del ejercicio anterior al subcampeonato de la Supercopa en el BEC, la semifinal de la Copa y el acceso a los 'play off'.
Huertas ha superado en la votación a los bases del Joventut Ricky Rubio, segundo en la lista, con un puesto también en el quinteto ideal (esta semana se anunciarán el resto de los integrantes), y Pau Ribas, jóvenes que, de haberse quedado Marcelo en el DKV, le habrían dejado sin apenas oportunidades. «Yo sabía que en Bilbao iba a tener más minutos -explicó en febrero en una entrevista con este periódico-. Me fui del Joventut sin rencor hacia nadie. Con mi edad tenía que hacer algo más que estar en un banquillo de un grande. Necesitaba jugar y estar suelto para poder volver a hacer lo que siempre he hecho antes de venir a Europa. Venir a Bilbao ha sido un paso adelante, la mejor decisión que he podido tomar».
Y vaya si lo ha sido. Marcelo presenta esta temporada los mejores números de su carrera, con 14,2 puntos, 26,5 minutos, 2,7 rebotes, 3,8 asistencias, 1,6 recuperaciones, 4,0 faltas recibidas y 14,1 puntos de valoración de media por partido. Estos registros le aúpan a convertirse en el decimocuarto jugador más valorado de la competición, décimo en anotación, octavo en asistencias, cuarto en recuperaciones, noveno en canastas de dos puntos y decimoquinto en faltas recibidas por partido. Además, el base ha mostrado una gran regularidad, finalizando sólo cinco encuentros de esta liga regular por debajo de los diez puntos.





