
«Me han dicho que va mucha gente al campo y que hay muy buen ambiente. Me gustaría poder jugar, claro, siempre que pueda y que lo crea el entrenador», afirma el delantero al referirse al encuentro que jugará el Mirandés ante el Norma a partir de las 17,30 horas. Sin embargo, a día de hoy, su concurso no está asegurado. Ni mucho menos.
El riojano arrastra desde hace unos días una fuerte contractura en el abductor, un hecho que corroboraron los servicios médicos y los fisioterapeutas Rebeca Urrechu e Iván del Pozo cuando examinaron al futbolista. Este problema físico le impidió entrar en las convocatorias en el choque ante el Norma en San Leonardo de Yagüe y este pasado domingo en Anduva frente al Becerril.
Toda la plantilla ha disfrutado estos dos últimos días de descanso. Eso sí, sus integrantes, al completo, han tenido que cumplir un plan de ejercicios con el objetivo de no acusar la corta inactividad. Y en especial, los lesionados. Es el caso del ex del Fundación, quien asegura que «he probado a correr, pero se me inflama un poco el abductor». Es una consecuencia del problema que le ha alejado esta semana pasada de los terrenos de juego .
«Hasta mañana (por hoy) no sabré realmente cómo estoy, aunque es cierto que me pincha un poco. No estoy muy bien», se sincera. A pesar de ello, ha despejado todo tipo de dudas que albergaba en un principio al no apreciarse rotura en la ecografía.
Dos semanas
«Me dijeron que habría que esperar unas dos semanas, por lo que con ésta ya se cumplen. A ver qué ocurre cuando volvamos a los entrenamientos y me traten. Hasta entonces no podré saber el alcance y si puede durar más tiempo la lesión. Espero que no».
Tiene confianza en volver cuanto antes al equipo y pelear por un puesto en el once titular. «En el Mirandés hay mucha competencia y eso también es bueno. Cuando sales del quipo, es difícil volver a entrar en la alineación y hay que ganarse el puesto. Es lo que vamos a intentar».





