
«El tiempo ha acompañado y eso siempre ayuda a que unas fiestas salgan bien», admitió el primer edil del Ayuntamiento, que se ha visto «desbordado» por la multitud de público que abarrotó la mayoría de los recinos festivos. Entre los actos más concurridos citó la tradicional subida del txopo, los concursos de paellas y tortillas y el 'Día del disfraz'. «Ha sido una auténtica gozada, porque hacía mucho tiempo que no se veía a tanta gente disfrazada durante las fiestas», resaltaba ayer Navarro.
Además de los conciertos de punk y las tres sesiones de fuegos de artificio, la verbena organizada en la avenida Trañabarren también fue considerada un acierto. «Ha dado mucho ambiente al barrio», puntualizó.
En el intenso color que ha caracterizado a las fiestas de Matiena contribuyó la asociación olotense de amigos del cerdo y el cordero, que llenó el viernes y el sábado la plaza de Traña con danzas y productos típicos de Girona.
La solidaridad también estuvo presente en los 'Sanprudentzios'. La Asociación de Familias con necesidades especiales Geu Be consiguió recaudar 1.840 euros gracias a través de la venta de pinchos de la txahala, de 240 kilos, que asaron el último día de fiestas. «La gente ha colaborado mucho, en poco tiempo ya no quedaba nada para vender», admitía Ana Nievas, una de las responsables de la asociación.





