Al finalizar el pasado mes, la cifra de desempleados registrados en el Servicio Público Estatal de Empleo -SPEE, el antiguo Inem- era de 2.338.517; es decir 315.393 más que hace un año, lo que equivale a un ascenso del 15,59%. Abril no pudo beneficiarse de las contrataciones que se realizan en Semana Santa -que cayó en marzo-, pero ello no justifica el alza del paro, que sumó 209.000 nuevos desocupados en el primer cuatrimestre, frente a los 251 del mismo periodo de 2007 o el descenso de 27.000 del año precedente.
Las adversas cifras fueron reconocidas ayer desde el Gobierno. El vicepresidente económico, Pedro Solbes, admitió que el aumento con el que ya contaba el Ejecutivo «se está acelerando algo», aunque precisó que todavía se siguen creando empleo. Por su parte, el ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, confesó que los datos «no son positivos» y confirman la tendencia descendente del mercado laboral, que consideró «acotada» al sector de la construcción y al de los servicios ligados a esa actividad. Recordó que la Administración prevé que el desempleo siga en aumento hasta mediados del próximo año, para cuando espera que alcance una tasa del 10%. La actual es del 9,6%.
Hoy, reunión
El ministro anunció que se reunirá hoy con empresarios y sindicatos para constituir las mesas sectoriales y establecer la base de diálogo social, y que otra de sus líneas de trabajo preferente será la concertación territorial.
Por otro lado, los extranjeros continuaron sufriendo en abril las consecuencias del frenazo de la economía. El SPEE anotó 6.000 nuevos desocupados, lo que representa un 2,5% de incremento, frente al 1,6% del conjunto del sistema. En el último año el alza ha sido del 60%, lo que ha elevado el total de este grupo de parados a 246.000. Estos números contrastan con el 15,6% de aumento del desempleo en los últimos doce meses en España.
Los casi 21.000 nuevos cotizantes de la Seguridad Social elevaron el total de asociados al sistema a 19.251.454, cifra sin precedentes. Sin embargo, el balance se ha quedado en términos interanuales en 142.000 nuevos empleos, cuando hace un año crecía a un ritmo de 550.000. La construcción es el principal culpable de la situación. Este sector ha perdido en un año 174.000 afiliados -29.000 en abril-, a lo que hay que añadir un decepcionante comportamiento de la industria manufacturera, que ha restado casi 23.000 en doce meses.
Para frenar el deterioro laboral, CC OO urgió ayer al Gobierno a invertir en actividades de valor añadido y proteger a los desempleados, mediante el aumento de prestaciones y la reinserción laboral, mientras que UGT pidió a los empresarios «compromisos» para llegar a acuerdos en la mesa de diálogo que fomenten la inversión privada en I+D+i. En Euskadi, valoraron de manera positiva el descenso del paro registrado en su territorio, pero abogaron por fomentar la contratación indefinida para mejorar la calidad del empleo existente.
País Vasco
La comunidad vasca fue una de las seis que redujo la cifra de desempleados, en concreto en 883, lo que la situó en 81.705. En los últimos doce meses el desempleo ha crecido en un 4,8%, menos de un tercio que en el conjunto del país. Una mejor evolución que se encuentra también en la afiliación a la Seguridad Social, que creció el mes pasado en un 0,36% frente al 0,11% nacional. Al acabar abril el sistema tenía 970.812 cotizantes en el País Vasco tras crecer en doce meses el 1,86%, más del doble que el 0,75% del conjunto de España.









