
Se trata de una «guía generalista, que se puede usar en cualquier sitio», indicó Antoñanzas, y que se refiere a las áreas de administración, relaciones públicas, cocina, restauración, y limpieza y mantenimiento. Repasa riesgos concretos como, por ejemplo, traumatismos musculoesqueléticos, lumbalgia, dolores de espalda o de muñeca, propios de camareros; o mala circulación o piernas cansadas, que afectan más a los recepcionistas. Tampoco olvida el estrés (trabajar de forma intensa en un espacio corto de tiempo) o los turnos nocturnos.
Enfermedad profesional
La guía denuncia además el hecho de que «en este sector, al tratarse de problemas leves, la mayoría de veces las mutuas los desvían a la Seguridad Social, como enfermedad común, cuando se trata de enfermedades profesionales», criticó la secretaria.
«Una persona hace una vez su cama al día, pero no hace 20 camas cada día como pasa en los hoteles, y esto no se ve», explicó. Con todo, aludió a la prevención como «el mejor método». UGT prevé editar a corto plazo una nueva guía de este estilo, dirigida en esta ocasión al sector del calzado.





