
En concreto, se construirán cuatro bloques de baja más cuatro alturas y ático que estarán rodeados por unos 7.000 metros de zona verde, que incluyen un parque de 3.000 metros con juegos infantiles. En cuanto a la inversión municipal, del total del presupuesto destinado a las obras de urbanización, 1,5 millones de euros, el Consistorio sólo abonará el 13,5 por ciento, cantidad de suelo del que es propietario. El resto lo abonará la Junta de Compensación.
Durante las obras, que se prolongarán durante seis meses, se abrirán dos nuevos viales. Por un lado, Avenida de Aragón se comunicará con la calle Calahorra y, por otro, se prolongará la calle Artesanos. El objetivo, según Gómez Ijalba, es garantizar los accesos directos a esta nueva zona residencial de la ciudad. Además, se crearán aceras en la calle Calahorra, que actualmente carece de ellas, integrando el arbolado existente de esa vía.
Por otro lado, el edil explicó que el Ayuntamiento ha enviado una carta «a las operadores de telefonía móvil para que precisen las necesidades futuras en la zona, a fin de colocar nuevas antenas».
Respecto a las 71 viviendas protegidas, Gómez Ijalba adelantó que las previsiones municipales apuntan a que estén terminadas a los dos años de que terminen las obras de urbanización en la zona.
Restos arqueológicos
Respecto a los trabajos arqueológicos llevados a cabo en la zona, Gómez Ijalba apuntó que los técnicos han encontrado muros de mampostería y canto rodado, datados en los siglos II y IV. Así, por su interés artístico se documentarán y catalogarán.





