
El presidente del Tribunal Vasco de Cuentas, Jesús Álvarez. / Mitxel Atrio
El presidente del Tribunal Vasco de Cuentas, Jesús Álvarez, ha comparecido esta mañana en la Comisión de Cultura de las Juntas Generales de Vizcaya en relación al desfalco cometido en el Guggenheim por quien era su director financiero Roberto Cearsolo.
Álvarez ha insistido en que tanto la sociedad Tenedora como la inmobiliaria se debían haber constituido en sociedades anónimas con el fin de que hubieran estado controladas por el tribunal. En esta misma línea, Miguel Ángel Astiz, auditor jefe del TVC, ha señalado que "si se hubieran seguidos las recomendaciones del tribunal -referidas a las auditorías desde 1998 en adelante- se podrían haber evitado las irregularidades".
Los gestores administrativos y políticos del museo afrontan una semana crucial de exámenes a su actividad económica, cuestionada por los partidos de la oposición por lo que consideran una falta "reiterada" de control y transparencia. Las citas han comenzado esta mañana en las Juntas Generales de Vizcaya, donde ofrecerán explicaciones el director del centro cultural, Juan Ignacio Vidarte, y la diputada de Cultura en este territorio, Josune Ariztondo. Vidarte repetirá comparecencia el próximo lunes en el Parlamento vasco, un día antes de su declaración ante el juez como denunciante de Cearsolo, también llamado a testificar ese día.

Vidarte y Ariztondo, a su llegada a las Juntas. / Mitxel Atrio
Las reuniones parlamentarias se vislumbran como una revisión en público de los pasajes más criticados del Guggenheim desde 1996, inicio de la compra de obras de arte: desde el ruinoso cambio de divisas para estas adquisiciones -que supera los siete millones en pérdidas- hasta el fraude cometido por Cearsolo -que asciende a 487.000 euros, según su propia confesión, aunque haya devuelto una gran parte-.
Los grupos políticos volverán a señalar ambos capítulos como los síntomas «más preocupantes» del, a su juicio, insuficiente control asumido por el Guggenheim, a pesar de los insistentes llamamientos a la prevención. Unos avisos no sólo lanzados por ellos, sino por el propio Tribunal Vasco de Cuentas), que le recomendó auditarse todos los años. El museo ha recuperado esta práctica en 2007, cuando no lo había hecho en los últimos 9 ejercicios, período que viene a coincidir con la cadena de desvíos económicos perpetrada por el ex director de Finanzas, entre 1998 y 2005.