
La diputada de Cultura, Josune Ariztondo, y
La diputada de Cultura, Josune Ariztondo, ha asegurado hoy que "nada hay de opaco en la actividad del Guggenheim" aunque ha advertido de que las cuentas anuales de las sociedad Inmobiliaria y Tenedora se someterán todos los años a auditoría financiera externa.
Ariztondo ha dado cuenta esta mañana en las Juntas Generales de Vizcaya de la última auditoría realizada al Guggenheim a raíz de las recomendaciones del Tribunal Vasco de Cuentas Públicas (TVCP) tras el millonario fraude protagonizado por el ex director financiero Roberto Cearsolo. La diputada ha explicado que se han examinado los ejercicios 2004, 2003 y 2002, tanto en Inmobiliaria como en Tenedora, no habiéndose descubierto irregularidades en 2002 y 2003, aunque aún se está pendiente de recibir información de las entidades bancarias.
No obstante, ha confirmado que en el año 2004 se ha comprobado que se emitieron cinco cheques contra la cuenta de la Tenedora de la entidad BBK por importe de 25.585 euros, dos a nombre de Roberto Cearsolo, otros dos al portador y un quinto en blanco, todos ellos suplantando la firma autorizada. Asimismo, se ha descubierto una transferencia por un importe de 28.489,77 euros que se realiza a una cuenta indicándose como beneficiario el nombre Robsa , desconociéndose a esta fecha su titular.
En el año 2005 en otras transferencias realizadas a esta misma cuenta figuran como beneficiarios los nombres Mutasa y Rocesa . Ariztondo ha reconocido además que en 2005 Cearsolo procedió a sustituir hojas de los libros oficiales como Inventarios y Balances, después de su legalización en el Registro Mercantil. En cualquier caso ha explicado que la investigación interna continúa en curso y ha anunciado que las cuentas anuales de Inmobiliaria y Tenedora se someterán, todos los años, a auditoría financiera externa.
Desfalco "inevitable"
Por otro lado, el director general del Museo Guggenheim de Bilbao, Juan Ignacio Vidarte, ha opinado hoy que la aplicación de las recomendaciones del Tribunal Vasco de Cuentas Públicas (TVCP) sobre el control de la gestión de sus sociedades Tenedora e Inmobiliaria no habría evitado el desfalco presuntamente cometido por el director financiero, Roberto Cearsolo. Vidarte ha explicado de esta manera el que no se hayan adoptado estas sugerencias, durante su comparecencia.
El director general del Guggenheim-Bilbao dijo que la aplicación de las recomendaciones efectuadas por el TVCP en 2001 y 2005 "no habría evitado el fraude porque las cuentas estaban manipuladas" en origen por la fuente que las debía proporcionar al propio tribunal, que era el presunto desfalcador, Roberto Cearsolo. El tribunal de cuentas recomendó al museo cambiar el régimen jurídico de ambas sociedades de limitadas a anónimas, permitir que una de las dos instituciones públicas propietarias de las mismas -Gobierno vasco y Diputación de Vizcaya- tuviese la mayoría del capital social y auditar anualmente las cuentas.
El director del Museo sí ha reconocido, sin embargo, que la realización de auditorías anuales a las sociedades Tenedora e Inmobiliaria del Museo durante los nueve últimos años "habría contribuido a que el fraude se detectase antes". Vidarte ha rechazado las acusaciones que recibió de los grupos políticos de la oposición en las Juntas de Vizcaya (Aralar, EA, EB, PP y PSE-EE) de que "haya habido agujeros en la gestión del Museo" y de que el llamado "caso Cearsolo" haya puesto en crisis el modelo de gestión del centro bilbaíno de arte moderno y contemporáneo.