«Es un tema que nos preocupa mucho y tenemos intención de empezar a movernos ya. La próxima semana nos reuniremos y decidiremos que línea de acción vamos a llevar. Vamos a defender nuestros acuerdos a capa y espada», avanzó Luis Lapuebla, presidente del comité de empresa.
Y es que no olvidan que ya están inmersos en «un proceso de reconversión» al que no saben cómo podría afectar un cambio de propietarios, pero lo que está claro es que «todas las incógnitas que ahora tenemos sobre la cabeza no han hecho mas que aumentar. Cada día tenemos más», apuntó.
Ahora mismo trabajan sobre la base del expediente que permanecerá abierto hasta 2010 para el cierre de tres de las factorías remolacheras, una de ellas la de Peñafiel; y con la vista puesta en 2014, año en el que estás previsto liberalizar el sector.
Eso sí, Lapuebla reconoció que no sería la primera vez que la empresa se ve inmersa en un proceso de esas características. «Anteriormente ya hemos vivido situaciones como estas y hemos salido bien parados», reconoció.
De todos modos, prefiere esperar a conocer la decisión que adopte la junta general de accionistas que podría celebrarse en las primeras semanas de junio.
Pero no son los únicos que decidir. «Los políticos tienen mucho que decir en este tema, porque tanto el gobierno español como el autonómico han dedicado dinero para mantener el cultivo de azúcar en España y, por lo tanto, deberían estar preocupados por saber cómo se va a producir esa venta», concluyó.





