Histórico también porque, a pesar de tales roces, la gira de Hu Jintao por Japón, que durará hasta el día 10, certifica la mejora de los lazos diplomáticos entre estos dos países vecinos que, además, son las potencias regionales que se disputan la hegemonía de Asia.
Debido a estas complejas relaciones, y sobre todo al doloroso pasado de agresiones niponas a China durante la ocupación que tuvo lugar entre 1931 y 1945, el presidente Hu confió en una declaración publicada por una revista nipona en que «la gente de los dos países pueda mantener la amistad generación tras generación para augurarle un futuro más brillante».
Aunque los dos vecinos aún mantienen serias disputas sobre yacimientos de gas en islotes fronterizos, les unen unos cada vez mayores intercambios comerciales que ascendieron a 151.822 millones de euros en 2007 y que ya iban por los 38.920 millones en el primer trimestre de este año.
Por ese motivo, el presidente chino se reunirá con empresarios nipones además de entrevistarse con el Emperador Akihito y el primer ministro, con quien discutirá un plan para reducir los gases de efecto invernadero en 2050.







