Entretanto, la deuda de los hogares se ha triplicado, creciendo seis veces más deprisa (225%) que su renta disponible (39%). Mientras, el ahorro ha caído un tercio, hasta el 10% de los ingresos. La causa hay que buscarla en las hipotecas. «Esta evolución ha incrementado la desigualdad y generado una situación social muy asimétrica », argumentó Carlos Pereda, coautor del estudio.
En 2006, un millón y medio de españoles contaban con ingresos mensuales medios de 5.000 euros mientras que seis millones percibían apenas 300 euros, sobre todo jóvenes, mujeres e inmigrantes. Las personas en situación o riesgo de pobreza pasaron de 7,6 millones en el año 94 a 8,9 millones. En ese periodo se ha mantenido estable la tasa de pobreza severa, el 8% de la población, y creció un punto (del 11 al 12%) el porcentaje de quienes están en sus umbrales.







