-¿Qué es lo que más echa de menos de Vitoria?
-La gente. Los sitios tienen cosas buenas y cosas malas y acabas por acostumbrarte, pero a la ausencia de la familia y los amigos no acabas de habituarte nunca.
-Cuando viene, ¿qué es lo que no se pierde?
-Bueno, unos años es la bajada de Celedón y otras veces la Navidad. Pero lo que más me gusta es simplemete dar paseos por la ciudad con mis padres, tomar un café, pisar el césped de un parque. Las cosas típicas de alguien que viene poco. Ver cómo van cambiando las cosas y cuándo terminarán el tranvía







