Aunque todas las piezas proceden de Ecuador, Perú y Colombia, no se descarta que los detenidos hayan viajado además a otros países sudamericanos para expoliar sus riquezas arqueológicas, explicó el inspector jefe de la Brigada de Patrimonio Histórico, Antonio Tenorio. El funcionario recordó que algunas piezas de este tipo han sido vendidas en Francia, país que ahora expone varias de ellas, que «serán recuperadas de inmediato, ya que iban a salir a subasta este mes».
El jefe del grupo operativo de esta misma brigada, Tomás Antón, señaló por su parte que ahora corresponde averiguar «por qué ciertas salas de prestigio, perfectamente legales, reconocidas y establecidas todas ellas en Francia, subastan estas piezas sin ningún tipo de control».







