Este muladar -ya existe uno en Maeztu- se antoja vital para reorganizar la afección del buitre en el territorio. Sobre todo, en un momento en el que el sindicato UAGA ha denunciado la proliferación de ataques en varias explotaciones de la zona de Salvatierra. No sólo eso. El pasado sábado, una bandada de más de un centenar de buitres mató a un ternero de apenas mes y medio a sólo 13 kilómetros de Vitoria, en el pueblo de Hueto Abajo.
Tanto Yarritu como el diputado de Medio Ambiente, Mikel Mintegi, quitaron ayer hierro al asunto al matizar que «el problema del buitre no es algo nuevo». Y es que mientras los ganaderos llevan años exigiendo a las instituciones medidas «urgentes» contra su proliferación -en los últimos treinta años se ha multiplicado por diez hasta 544 parejas-, los ecologistas piden su defensa. La solución se antoja complicada, aunque para Mintegi, el acuerdo alcanzado con Burgos y Vizcaya puede ser un primer paso.





