
La decisión, que por diferentes razones se había demorado en el tiempo, representa un gran paso para que la maderera pueda reordenar su proceso productivo y subsanar las deficiencias en materia de ruidos y emanaciones a la atmósfera. El informe foral justifica la creación de un nuevo sector de suelo industrial de 107.289 metros cuadrados en Astelarra, Muxika, dada la «necesidad de una empresa generadora de empleo, ligada al sector primario». «Asimismo, a la hora de apoyar la modificación valoramos también que la parcela afecta a una zona de interés agrario A2, sin uso, y suelo rústico común», explicó la directora de Medio Ambiente de la Diputación, María Uribe.
El acuerdo del Patronato incluye también varios condiciones como la redacción de un proyecto de recuperación del curso y márgenes del arroyo Urkieta, la prohibición de todo tipo de vertidos, la adopción de medidas preventivas que impidan o eviten la contaminación de aguas superficiales o subterráneas y el cumplimiento de las medidas correctoras impuestas en la Autorización Ambiental Integrada, entre otros.
Grandes diferencias
La directora de Biodiversidad del Ejecutivo autónomo, Elisa Sáinz de Murieta, mostró su disconformidad con el acuerdo y una apuesta «firme e inequívoca» por el traslado de Inama al futuro polígono comarcal de Muxika «como único modo de conciliar el desarrollo económico de la zona con el respeto a un enclave natural», aseguró. El resultado del pleno de ayer refleja, una vez más, las grandes diferencias existentes entre los ayuntamientos y la Diputación, gobernados por el PNV, y el Departamento de Medio Ambiente del Gobierno vasco (EA).





