El ministro estaba confirmando que el nuevo método introducido para controlar la inmigración, y que se basa en un sistema de puntos que valora la cualificación laboral o el conocimiento del idioma, también se aplicará a los futbolistas de la Premier, aunque tengan ofertas de trabajo. Si se aplicase la norma estrictamente, varias estrellas actuales de la Premier tendrían problemas para pasar los controles de inmigración. Como, por ejemplo, el argentino Tévez, que juega en el Manchester United, el brasileño Denilson, que juega en el Arsenal, o el coreano Ji-Sung Park, también del United.
Los ciudadanos de la Unión Europea quedan extentos de la prueba y por eso no tendrían problemas ni el actual seleccionador de Inglaterra, Fabio Capello, que da sus conferencias de prensa en italiano, o Juande Ramos, que dice que se entiende perfectamente con los futbolistas pero no habla inglés en público.
Capello y Juande Ramos
Capello prometió al ser contratado que en el plazo de un mes y medio hablaría inglés perfectamente. Pero la lengua actualizada de Shakespeare se le resiste al italiano, que sigue hablando en la de Leopardi. Juande Ramos pronunció dos o tres palabras en inglés quebradizo tras la victoria del Tottenham en la Copa de la Liga. La prensa británica publicaba ayer múltiples bromas sobre las palabras del ministro. Las variantes regionales del inglés hacen que, por ejemplo, una buena parte del país no entienda muy bien lo que dicen futbolistas de Liverpool, como Jamie Carragher, Steve Gerrard o Wayne Rooney.
Cuando el sueco Sven Goran Eriksson fue nombrado seleccionador inglés, el entrenador inglés más existoso en la segunda mitad del siglo XX, Brian Clough, al que la federación rechazó como seleccionador cuando era joven, dijo: «Por fin se ha nombrado a un seleccionador que habla inglés mejor que los futbolistas». Como el ministro Byrne dijo que todos los inmigrantes tienen que ser capaces de una comunicación básica, los periódicos explican jocosamente los requerimientos de un futbolista. Por ejemplo: 'en el vestuario hay un gran ambiente' se dice 'there's a great bunch of lads in the dressing-room'.





