
En el apartado cuantitativo, no hay lugar para las dudas. El Hospital San Pedro registró el año pasado 2.426 partos, de los cuales 69 fueron múltiples, es decir, el 2,8 por ciento del total. El jefe del Servicio de Obstetricia y Ginecología del centro, Gregorio Manzanera, explicó que este porcentaje duplica los registros habituales hace apenas diez años. Aunque todavía no hay datos referidos a 2008, este facultativo confirmó que la tendencia continuará al alza.
Los datos facilitados por el Instituto Nacional de Estadística reflejan con claridad esta evolución. A saber. En 1996, La Rioja registró diecisiete partos múltiples, lo que supone un 0,84 por ciento respecto a la cifra total de alumbramientos. Un año más tarde, eran veintisiete y, al siguiente, treinta. Los datos reflejan un aumento casi continuo que alcanza los 59 partos múltiples en 2006, es decir, el 1,97 por ciento de la cifra global de alumbramientos.
Las causas
Manzanera confirmó que este incremento no obedece a que la gente sea cada vez más potente, sino que está ligado al auge de las técnicas de reproducción. La explicación es como sigue. Las mujeres acceden a la maternidad cada vez más tarde. Este hecho conlleva que tengan más dificultades para concebir y, entonces, recurran a las técnicas de reproducción. En el caso de los hombres, dijo, «pasa tres cuartos de lo mismo: la calidad de los espermatozoides va decayendo con la edad».
El vínculo entre la aplicación de los tratamientos de reproducción y los partos múltiples es directo. Manzanera ratificó que el veinticuatro por ciento de las mujeres que se someten a estos tratamientos, entre los que figuran las inseminaciones artificiales o la fecundación in vitro, conciben gemelos o trillizos.
Las terapias
La terapia que más partos múltiples puede provocar de forma inesperada es la inseminación artificial. Manzanera explicó que, en estos casos, la mujer es sometida a un proceso de estimulación ovárica que puede dar lugar a la producción de varios óvulos. Una vez inseminada, los espermatozoides, especialmente vigorosos, pueden fecundar uno, dos o más óvulos.
En el caso de la fecundación in vitro, una técnica que consiste en la fecundación del óvulo en el laboratorio, la mujer podrá tener tantos más hijos cuantos más embriones sean implantados en el útero. En esta línea, Manzanera apuntó que habitualmente se colocan dos para aumentar las expectativas de éxito del tratamiento, lo que conlleva la posibilidad de que el parto sea doble.





