
El Ayuntamiento de Santurtzi basó su petición en las reiteradas negativas de Portugalete a sufragar la actividad de Ranzari con más dinero. El equipo de Ricardo Ituarte se remitió a un informe económico encargado al efecto en el que se constata que el Consistorio marinero aporta al taller un capital tres veces mayor al de su vecino. Un desequilibrio «injusto», a su juicio, máxime teniendo en cuenta que el equipamiento es propiedad de ambas administraciones, «a partes iguales», y que acoge a un número muy similar de discapacitados psíquicos procedentes de ambas localidades.
Los ayuntamientos aportan cada año al taller un importe pactado de 240.000 euros cada uno en concepto de apoyo económico. La diferencia, sin embargo, radica en las ventas que de sus distintos servicios -jardinería, lavandería y limpieza, entre otros- realiza Ranzari. El Consistorio de Santurtzi es el que más encarga y, por lo tanto, el que más respaldo presta al centro. La Corporación marinera, en esta línea, también insistió ayer en la necesidad de cambiar la forma jurídica de la mancomunidad para «mejorar su gestión» y ampliar el abanico de posibles contrataciones.
«Miedo a quedar mal»
Las acusaciones procedentes de Santurtzi no gustaron en la villa. La Corporación de Portugalete las tachó de «poco éticas» por coincidir con el día en el que el ya ex alcalde jarrillero, Mikel Cabieces, juraba su cargo en Vitoria como nuevo delegado del Gobierno. «Además son falsas. Los dos ayuntamientos aportamos el mismo presupuesto y la única diferencia es que uno, voluntariamente, puede contratar más o menos servicios que el otro», indicaron fuentes municipales.
Desde Portugalete garantizaron, no obstante, el futuro de la mancomunidad. «Cada año incrementamos nuestra partida y su propuesta de romperla no tendrá nuestros votos», garantizaron desde la Corporación. A su juicio, «la actitud del Ayuntamiento de Santurtzi sólo responde a una intención de disminuir los contratos con Ranzari y a que no sabe cómo hacerlo sin quedar mal ante los ciudadanos».





