Asurmendi aprovechó para animar a los católicos a marcar con una 'x' la casilla de la declaración de la renta que otorga a la Iglesia una parte de su contribución. En su discurso tampoco olvidó resaltar la importancia del trabajo de los laicos en la Iglesia, sobre todo a causa de la «falta de vocaciones» a la que se enfrenta. Anunció, además, que prepara para 2012 un gran acto litúrgico en la Catedral Vieja de Vitoria con motivo del 150 aniversario de su diócesis.







