Las trifulcas, los insultos y las agresiones han sido una «constante» en la relación desde hace dos años. Si bien, la víctima nunca lo denunció. Pero, en esta ocasión, cambió de parecer y alertó a la Policía horas después de sufrir el último golpe.
Cae un muro
Rápidamente, una patrulla se desplazó al domicilio de la pareja. Allí detuvieron al agresor, que fue puesto a disposición judicial ayer por la mañana, tras abrirle las diligencias policiales correspondientes en Aguirrelanda.
Por otro lado, los bomberos tuvieron que apuntalar el miércoles un muro del palacio de Bergara, en la calle Herrería, después de que se desprendiese parte del mismo. Este edificio señorial está siendo restaurado por la sociedad Arabarri.
Tuvieron, además, que colocar una valla de protección para que los vecinos del portal de enfrente pudiesen entrar en sus casas. Parte de la calle quedó cortada.





