
Los responsables del Consorcio mantienen un férreo control sobre la calidad del agua, especialmente después de que la concejala del Partido Popular en Llodio, Rosa Torres, indicara que «viene muy sucia. Se depositan muchos restos de cal y porquería», aseguró la edil en el último pleno. Pero Tato aclara que «la calidad del agua de la red en alta está garantizada con controles diarios» e insiste en que «yo no he conocido ningún caso de contaminación desde que estoy al frente del Consorcio y tampoco hemos tenido quejas».
El Consorcio vigila además de la calidad del agua, el nivel de reservas. Las últimas lluvias de abril garantizan que los grifos seguirán suministrando agua sin problemas durante los próximos seis meses a los ayaleses. El alivio llega después de que en el mes de marzo, los responsables del Consorcio hicieran un llamamiento para moderar el consumo tras un invierno atípico, con muy pocas precipitaciones. La primavera ha normalizado el nivel del pantano de Maroño, que ahora está lleno. A pesar de todo, desde el Consorcio, se sigue haciendo un llamamiento a la prudencia de los vecinos para que gasten el agua con moderación porque si la curva de precipitaciones sigue la tónica de los últimos años, hacia el mes de octubre, Ayala volverá a vivir épocas de escasez, con las reservas en niveles mínimos.
Obras
Por otro lado, el Consorcio de ayalés tiene pendiente la definición de las obras de abastecimiento que va a emprender en los próximos años. Una de las más importantes, y que encabeza el 'ranking' de prioridades, es la conexión entre el pantano de Maroño y la localidad de Okondo. Los técnicos analizan ahora la viabilidad de las dos propuestas presentadas, a través del alto de Gárate, por Llodio, que precisa bombeo, o por Zuaza, con un recorrido más largo. En lista de espera también está la conexión de las dos presas de la comarca, la de Maroño y la de Artziniega, dado que esta última es excedentaria y podría abastecer a la de Maroño.





