
LOS DATOS
Los portavoces del Gabinete Lazcoz aseguraron que esta medida «es provisional, porque no nos convencía el impacto visual que provocaban las vallas». Los maceteros seguirán ahí hasta el lunes. Entonces los operarios señalizarán los escalones con pintura.
Si la medida no frena los trompicones, el equipo de gobierno solicitará la colocación «de unas tiras de acero» que se pegarán al pavimento. «Esperemos que con la pintura sea suficiente, pero lo que tenemos claro es que no queremos más accidentes», remarcaron las mismas fuentes.
La concejala de Vía Pública, Marian Gutiérrez, recordó el martes ante las críticas de la oposición que los polémicos peldaños «no son escalones, sino terrazas». Y es que el arquitecto municipal Eduardo Rojo -autor del proyecto de reforma- diseñó esos cuadrantes horizontales para que los bares pudieran poner sillas y mesas sin que los clientes notaran el desnivel del suelo.
Lo que sucede es que, de momento, sólo un bar ha instalado los primeros veladores. Eso cambiará en breve, según las previsiones del Ayuntamiento. Y es que el próximo lunes los técnicos municipales resolverán las peticiones que han presentado ya dos establecimientos hosteleros que quieren poner terrazas.
Cambio
Si no hay inconvenientes de última hora, la cuesta de los escalones se llenará de nuevos veladores «a partir del martes». Con ello, las sillas y las mesas se convertirán en una barrera natural que, en principio, dificultará el trasiego de personas y las caídas. «Es evidente que por la noche se quitarán y que tampoco podrán colocarse en invierno, por eso es tan importante señalizar muy bien los escalones», matizó un portavoz de Vía Pública.
El Ayuntamiento también exigirá a las empresas que han reformado la plaza otros «remates» antes de dar por acabada la obra. Entre ellos están la instalación de reposabrazos en los bancos, la colocación de nuevas baldosas especiales para invidentes y la «diferenciación» del bordillo que separa la plaza central de la carretera. También se cambiará la rejilla de la fuente de agua para beber.
i.cueto@diario-elcorreo.com





