La mayoría de las empresas en apuros son pequeñas y medianas sociedades, pero algunas tienen más relevancia. Así, Seop, Expofincas, Lábaro, Cosmani, Prasi, Llanera, Ereaga, Marbar, Contsa, Inmobiliaria Amuerma, Jale Construcciones, Grupo Sánchez, Habitat, Nozar, Temple o Encoval han sufrido serios problemas que, en la mayoría de los casos, las han llevado ante el juez. Tras ese paso, muchos empleos propios y de terceros han quedado en el alero y miles de facturas sin cobrar.
Pero si en algo coinciden los expertos es en que lo peor está por venir. Lo que tenía que haber sido un ajuste gradual se ha convertido en un serio problema a causa de la crisis de liquidez de los mercados financieros.






