
EL ACTO
Porque fue en 1983 cuando se configuró el primer Parlamento de La Rioja. Y ayer, con motivo del 25 aniversario, se celebró un pleno conmemorativo de las primeras elecciones y de la constitución de la Cámara. Asistieron alrededor de 120 diputados -de los 149 que ha tenido el hemiciclo- y destacó la ausencia de Carmen Las Heras, presidenta en la tercera legislatura (1991-95); sí acudieron los otros tres presidentes.
Violeta Cejuela y Miguel Sesma, dos alumnos de primer curso de la ESO del colegio Escolapias, abrieron la sesión con la lectura de dos artículos referidos al Parlamento y recogidos en el Estatuto de Autonomía.
«El Parlamento es el epicentro de la democracia que emana de la España de las autonomías y el eje vertebrador del autogobierno de la Comunidad Autónoma de La Rioja», señaló José Ignacio Ceniceros en su discurso.
Recuerdo a los fallecidos
El momento más emotivo se vivió cuando el presidente citó los nombres de los nueve diputados fallecidos. Desde los escaños y los bancos habilitados salieron aplausos sinceros para recordar a Carmen Valle, Juan Jimeno, Miguel Ángel Valoria, Fausto Vadillo, Donato Ruiz, Javier Ruiz, Julio Luis Fernández Sevilla, José González y Antonio García Aparicio.
Ceniceros elogió el trabajo desarrollado por todos los diputados y, dirigiéndose a ellos, les dijo que «han sido y son los depositarios de la democracia y de la autonomía» de La Rioja. Agradeció a quienes le han precedido en el cargo «por su dedicación en los difíciles comienzos cuando había que aprobar las primeras leyes» y también mostró su gratitud con los presidentes de la Comunidad, «autores de los logros conseguidos para nuestra tierra y del impulso necesario para desarrollar un proyecto colectivo».
Aquellos diputados que participaron en el primer Parlamento «afrontaron un reto difícil de cuantificar», dijo el máximo responsable de la Cámara, como fue «recoger las esperanzas de los hombres y mujeres que tenían la confianza en que el autogobierno significaría progreso».
El Estatuto de Autonomía aprobado en 1982 sentó las bases jurídicas para que un año después naciera el Parlamento, que incluye entre sus principios rectores la libertad, la igualdad y la justicia. Y la nueva reforma del Estatuto «puede ser ese ejercicio de responsabilidad, admitiendo lo mucho que nos une y aplicando templanza a un proceso cuyo objetivo será, precisamente, construir una sociedad mejor».
Precisamente, para la tercera reforma -se ha constituido una ponencia para ello- José Ignacio Ceniceros asegura que «no tenemos prisa y esperaremos al pronunciamiento del Tribunal Constitucional sobre el tema del agua o la financiación autonómica».
La evolución que ha tenido el Parlamento es notable en todos sus aspectos -ayer se hacía patente ese paso del tiempo en algunos diputados-. Así, hace veinticinco años las mujeres suponían el 11 por ciento de la Cámara -en la primera legislatura hubo cuatro y una de ellas, María del Carmen de Miguel, estuvo ayer en el antiguo convento de La Merced- y hoy superan ya el 42%.
Asimismo, entre 1983 y 1987 hubo 146 solicitudes de información al Gobierno por parte de la oposición y la anterior legislatura (2003-2007) se cerró con 1.050. También las comparecencias han crecido de manera considerable, de 76 en la primera legislatura a 258 en la sexta.
Control al Gobierno
Ceniceros apuntó éstos y otros datos para subrayar que tras la etapa inicial y de asentamiento del Parlamento en el entramado institucional, la Cámara «ha centrado su actividad en su propia esencia, en dotar a La Rioja de un marco normativo y en ejercer el control al Gobierno con rigor, exigiendo transparencia y cumplimiento de plazos».





