
De momento, todo se reduce a una declaración de voluntad de cesión que fue aprobada durante el último pleno municipal, ya que el Consistorio se encuentra inmerso en el proceso de modificación de la calificación urbanística del suelo en cuestión, cuya tramitación, imprescindible para materializar la cesión, se demorará alrededor de seis meses.
Sin embargo, la intención del Consistorio, que ha mantenido conversaciones con el Departamento de Sanidad, es que Osakidetza tenga para entonces el proyecto avanzado. Esto permitirá acelerar la adjudicación y el arranque de los trabajos, proceso que se postergará al año que viene, según estima el alcalde, Gorka Carro. La idea es «edificar en la parte posterior un edificio similar al actual, con el que quedaría unido de tal forma que su planta conformará una H», explicó. De esta forma, se construiría otro edificio de alrededor de 260 metros cuadrados, que se incorporará al actual a través de un pasillo cubierto.
La ampliación del centro de salud, dotado con cuatro consultas, una sala de curas, dos de enfermería, una administración y una sala de espera, responde a la necesidad de dar salida a las necesidades de asistencia sanitaria primaria de Sondika.
En crecimiento
Si bien la expansión del municipio se encuentra limitada por las barreras del monte Artxanda y el aeropuerto de Loiu, se prevé que la localidad alcance los 7.000 habitantes en el año 2016, frente a los alrededor de 4.500 vecinos que en la actualidad viven en Sondika.
Además, el actual censo ha experimentado un crecimiento de alrededor del 34% desde 1994, cuando en la localidad vivían 3.400 personas. Desde entonces, tres médicos de familia y un pediatra atienden en horario de mañana las consultas en el centro de salud, que también presta servicio a l os vecinos del barrio de Larrondo en Loiu.





