ETA sostiene en su comunicado, redactado en euskera y fechado este mes de mayo, que los «movimientos» del PNV y del PSOE tras las elecciones generales del pasado 9 de marzo apuntan a un intento de renovar el pacto autonómico, que a su juicio «sólo supondría profundizar en la asimilación» del País Vasco. «Los que deseamos la libertad total de Euskal Herria decimos hoy también que no, al igual que le dijimos 'no' a la Constitución Española en 1978», avisan los terroristas.
La banda armada acusa además a peneuvistas y socialistas de unirse en una estrategia dirigida a «aniquilar a la izquierda abertzale, desactivar la lucha por la independencia e imponer un nuevo ciclo autonómico español a Euskal Herria», imputaciones similares a las que en las últimas semanas se han lanzado desde organizaciones de la izquierda abertzale como la ilegalizada Batasuna, durante la celebración del 30 aniversario de HB en Durango, o ANV, que a mediados de abril congregó a medio centenar de simpatizantes ante la sede del PNV en Bilbao bajo el lema 'Euskal Herria no se vende. Fraudes, no'.
En su comunicado, ETA intenta justificar sus acusaciones con episodios como el encarcelamiento de la alcaldesa de Mondragón, Inocencia Galparsoro; el «juicio-farsa» a Gestoras pro Amnistía, «las redadas y torturas contra los jóvenes» o los altercados durante el homenaje a HB antes mencionado, que se saldó con trece detenidos. En su opinión, esto pone de manifiesto «la apuesta del Gobierno del PSOE por reforzar las actitudes neofascistas y represivas» y «la versión más negra de la traición de los responsables políticos de un PNV que está totalmente corrupto».







