La principal novedad de esta edición es la presencia, por primera vez, del convento Nuestra Señora d'Aiguebelle de Koutaba, Camerún, donde se cultiva café arábica de gran calidad a 1.100 metros de altitud, así como el bollo turco de cuarenta centímetros de diámetro elaborado por las Clarisas del Monasterio de Santa Ana, en Badajoz. La cita incluye también artículos de artesanía, como bordados y cerámicas. Debido a la gran aceptación registrada en la pasada edición, con más de 15.200 visitantes, este año se venderán 10.000 kilos de dulces -2.000 más que el año pasado-, 2.500 botes de mermelada, 1.000 quesos y 1.000 botellas de vino y licores. El mercado, que cuenta con la colaboración de EL CORREO, abrirá sus puertas a las 10.30 de la mañana y cerrará a las ocho de la tarde.
Además de degustar todo tipo de manjares, los que se acerquen hasta el mercado podrán aprovechar la ocasión para hacer una visita al Museo Diocesano de Arte Sacro. 500 personas se acercaron a la exposición permanente en 2007. La organización ha programado todos los días una serie de rutas guiadas para los asistentes.











