Por lo que se ve, en Guipúzcoa andan escasos de instalaciones de tratamiento de residuos. La solución a esta carencia es la nueva incineradora de Zubieta, cuya apertura se vio retrasada por la habitual polémica que suele rodear a estas plantas. Se prevé que la incineradora comience a funcionar en 2012. Hasta entonces, nuestros vecinos estarán acumulando un humeante superávit de basura.
Que el 'stock' de residuos guipuzcoanos terminaría en Vizcaya era algo que venía rumoreándose desde hace años. Ayer, José Luis Bilbao lo confirmó. Nuestros vecinos, probablemente en pijama y zapatillas, habían tocado nuestro timbre: «Oye, perdona, pero es que ya no sé dónde meter tanta basura. Por cierto, no sé qué les he hecho a los alaveses, pero no me abren».
Los vertederos de Igorre y Jata se encargarán, junto a la planta de Ortuella, de los residuos que Guipúzcoa no puede tratar. Lo harán hasta el año 2013. Al parecer, Vizcaya es la única opción vasca para Guipúzcoa, ya que en el vertedero de Vitoria tienen prohibido importar basura foránea.
Ayer Bilbao habló de responsabilidad y solidaridad. Lo hizo, claro, porque a los políticos les encantan los sustantivos terminados en 'dad'. También aprovechó para ponerse alguna tirita dialéctica antes de que los junteros del Partido Popular y el PSE terminen de desembalar los cañones. A éstos no les ha gustado mucho lo del trasvase, ni tampoco haberse enterado por la prensa.
Por su parte, el diputado general de Guipúzcoa dijo que la «perspectiva territorial cerril no puede distorsionar la eficacia del modelo». Es curioso lo poco que importa la cerrilidad territorial según se acerque o se aleje el foco. Y de eficacia, mejor no hablar cuando estás con la basura en la puerta del vecino. Ahora que lo pienso, las comunidades vecinales tienen sus leyes no escritas. No sé: yo te bajo la basura y, a cambio, te saqueo el mueble bar.











