
Así lo ha anunció ayer la directora general de Osakidetza, Gloria Quesada, en la inauguración de un ala renovada del centro, donde se han habilitado comedores y salas de estar. Además, en esta misma zona se ha acondicionado la sala de admisiones, en cuyo diseño ha participado personal del hospital.
Con esta área remozada -cuyos trabajos han absorbido 831.275 euros-, el equipamiento sanitario ya ha traspasado el ecuador de su reforma, aunque aún faltan muchas mejoras por realizar. De hecho, las obras que todavía restan para culminar el proceso de transformación integral de las instalaciones absorberán cuatro millones de euros más, según avanzó Carlos Pereira, director gerente del centro.
La actuación comenzó en 2001 y se ha realizado de manera escalonada para poder compatibilizar los trabajos - que terminarán con el arreglo de despachos médicos, fachadas y áreas de servicios- con la actividad sanitaria.













