Claudio me incluía el recorte de un comentario mío que hablaba de esos mensajes cortos que se envían por el teléfono móvil y que se conocen popularmente con las siglas S.M.S. En ingles (lo que siempre hace más fino y elegante), Short Messaje Service. Y en dicho comentario escribía yo un párrafo que mi censor Claudio subraya para llamar mi atención. El párrafo decía así: «En España hay actualmente unos 40 millones de habitantes».
Este párrafo es el que ha herido la sutil sensibilidad del amigo Claudio, que conoce muy bien el número exacto de habitantes. Exactamente 46.115.729, incluido un servidor de ustedes. Pero los conocimientos de Claudio no se limitan a las cifras totales, sino que llegan hasta la minucia de incluirme también el número de los que nacen y mueren cada año en nuestro país. (¿Toma castaña!).
Quizás estos amplios y precisos conocimientos sean debidos al hecho de que mi lapsus le haya hecho destapar la caja de los truenos, incluyéndome en la nómina de la incultura y la ignorancia supina, calificativos que aparecen escritos con mayúsculas en los márgenes del recorte.
Lo malo (malo para mí, claro) es que Claudio tiene toda la razón. No es la primera vez que me equivoco y, como siempre hago en estos casos, doy las gracias a los que me corrigen, incluido, en este caso, el amigo Claudio. Lo único que hubiese deseado es que no me incluyera mi comunicante en la nómina de los incultos e ignorantes, sino, más bien, en la de los despistados. Pero Claudio considera que soy ignorante e inculto, acepto su veredicto sin rechistar.
Menos mal que al final de la carta suaviza un poco su catilinaria con esta frase mezcla de benevolencia y simpático cachondeo: «Por favor y me pongo de rodillas, postrado de hinojos, besándole los pies». Espero amigo Claudio que siga corrigiéndome si vuelvo a dar alguna muestra de ignorancia, porque eso redundará en beneficio de mi prosa. Lo único que le ruego es que la próxima vez me avise con tiempo para lavarme los pies.











